El guion antes que el montaje
Trabajar desde la fase de guion o con un primer rough cut permite que la música forme parte de las decisiones creativas del proyecto, no que reaccione ante ellas.
Composición de bandas sonoras originales para cortometrajes, largometrajes y series. Un proceso de trabajo colaborativo, desde la lectura del guion hasta la entrega de stems para mezcla final.
La banda sonora se construye desde dentro: desde el guion, desde los personajes, desde las decisiones de montaje. Cuanto antes entra el compositor en el proceso, más orgánica resulta la integración musical y más capacidad tiene la música de influir en la narrativa, no solo de acompañarla.
Mi forma de trabajar parte de escuchar antes de componer: entender qué quiere transmitir la historia, qué emociones debe activar cada escena y qué tipo de lenguaje sonoro le corresponde a ese proyecto concreto. No existe una paleta sonora predeterminada ni un estilo de firma. Cada proyecto recibe un sistema musical propio.
El resultado técnico —stems organizados, sincronía SMPTE, Cue Sheet— es tan importante como el resultado artístico. La música tiene que funcionar dentro de la mezcla de sonido, no solo en escucha aislada.
Trabajar desde la fase de guion o con un primer rough cut permite que la música forme parte de las decisiones creativas del proyecto, no que reaccione ante ellas.
Cada proyecto define su propia paleta de timbres, motivos y atmósferas. No hay música genérica adaptada: hay un lenguaje sonoro construido específicamente para esa historia.
La fusión de producción orquestal virtual de alta fidelidad con elementos acústicos grabados permite resultados profesionales sin depender de presupuestos para orquesta completa en sala.
Sus galardones se apoyan en el rechazo a las librerías genéricas, combinando investigación etnográfica con técnicas de doubling sintético y modulaciones métricas interpretadas en directo. Destaca por construir un lenguaje sonoro específico para cada proyecto.
Exploró el punto de encuentro entre la escritura orquestal, la electrónica y el minimalismo. Sus partituras encuentran fuerza en la repetición, el espacio y la evolución gradual de pequeñas ideas musicales, generando una gran profundidad emocional.
Ha llevado técnicas propias del minimalismo y la recomposición a una audiencia masiva. Su forma de transformar materiales sencillos mediante capas, variaciones y cambios progresivos demuestra el poder narrativo de la economía de recursos.
Alejado de los sonidos estándar, combina instrumentación experimental, voces procesadas y una búsqueda constante de nuevas texturas, demostrando que el riesgo sonoro también puede conectar con el gran público.
Combina instrumentación acústica, electrónica y diseño sonoro desde una perspectiva muy ligada a la textura y al espacio. Prioriza el color sonoro sobre el gesto musical evidente.
Trabaja con drones de texturas orgánicas que evolucionan con lentitud extrema, adoptando la naturaleza como partitura implícita. Trata el espacio y el tiempo suspendido como los elementos compositivos clave.
La música de una película no está ahí para explicar lo que ya se ve. Está ahí para revelar lo que la imagen no puede decir sola.
Cada cue musical es compuesto exclusivamente para tu proyecto desde el guion o el corte visual. Cero plantillas reutilizadas o música genérica de stock.
Antes de la producción final, se entregan maquetas avanzadas integradas en la escena para validar texturas, intensidades y tiempos junto al equipo de dirección.
Entrega de pistas separadas (cuerdas, vientos, percusión, sintetizadores) perfectamente mezcladas y listas para facilitar la labor del técnico de mezcla final.
Entrega indexada con código de tiempo preciso fotograma a fotograma junto a la documentación legal de la Cue Sheet para agilizar la distribución y el paso por festivales.
El presupuesto de una producción determina el alcance técnico de la banda sonora —grabación con músicos en sala frente a producción híbrida virtual— pero no el rigor compositivo ni la implicación en el proyecto. Un cortometraje de escuela recibe exactamente el mismo nivel de atención y perfeccionismo que una producción de gran escala.
Trabajo habitualmente en remoto con productoras de toda España. Las sesiones de *spotting*, la revisión de los mockups y las validaciones de cada sección musical se gestionan de manera fluida y transparente a distancia. Lo que varía según la escala del proyecto es la instrumentación, nunca la implicación.
Lo ideal es establecer el contacto durante la preproducción o al cerrar el primer montaje. Cuanto antes entra la música, más margen creativo existe para enriquecer el alma del proyecto.
Empieza tu proyecto
Análisis del guion o primer visionado. Conversación profunda sobre la narrativa, las intenciones del director y las referencias preliminares.
Análisis conjunto escena por escena para pautar cada entrada y salida de música, determinando su función dramática exacta en el espectador.
Definición de la paleta tímbrica, los motivos melódicos estructurales y el concepto emocional global antes de componer para alinear visiones creativas.
Creación de los cues con maquetas MIDI de alta calidad sobre la imagen. Proceso abierto a feedback continuo para pulir la obra de manera transparente.
Exportación de stems limpios, mezcla sincronizada a código de tiempo, Cue Sheet oficial y firma de contratos de cesión listos para postproducción.
Lo ideal es en la fase de preproducción o durante el montaje del primer corte (*rough cut*). Esto permite que la música se desarrolle de manera orgánica junto a la narrativa visual, influyendo en el ritmo del montaje en lugar de limitarse a rellenar espacios al final del proceso de postproducción.
Los derechos patrimoniales de sincronización se ceden por contrato de forma íntegra y exclusiva a la productora o realizador para la explotación comercial, distribución en plataformas y exhibición en festivales de la obra audiovisual. Los derechos morales y de comunicación pública se registran en las entidades de gestión correspondientes (SGAE).
Es una técnica de producción contemporánea que fusiona librerías orquestales virtuales de última generación con grabaciones reales de instrumentos solistas o pequeñas secciones acústicas. Ofrece una calidad sonora masiva, cinematográfica y expresiva, optimizando costes de forma espectacular sin depender de presupuestos inviables de orquestas completas en sala de grabación.
Se entregan los stems completamente organizados y limpios por familias instrumentales (cuerdas, vientos, percusión, sintetizadores), con sincronía SMPTE estricta fotograma a fotograma a la tasa de cuadros por segundo del proyecto (24fps, 25fps, etc.) y la documentación técnica de Cue Sheet lista para el diseñador/mezclador de sonido.
¿Tienes un proyecto en mente y necesitas la música adecuada para ello? Completa el formulario y hazme llegar tu propuesta.
También puedes escribir a
benatcontin@gmail.com